Llevo así ya varias semanas. No se puede decir que el nivel de mis posts sea el más adecuado. Pero tampoco puedo hacer nada por remediarlo. Cuando llega el momento de enfrentarme al teclado en blanco, me bloqueo. El tema que había pensado me resulta tonto, absurdo o insulso. No se me ocurre un plan B. No tengo alternativa. Quién me lo iba a decir a mí, que mis amigos me decían:
-Por favor, no nos envíes más correos contándonos cómo cambiar una bombilla en 15 pasos o tus últimas aventuras nocturnas porque son más largos que un folletín decimonónico.
Ahora, en cambio, me faltan las palabras. O más que las palabras, los temas que den coherencia a las palabras. Todavía puedo sentarme y escribir cuando alguien ajeno me proporciona el tema (gran parte de mi trabajo se dedica a ello). Hoy, sin ir más lejos, estoy luchando con un proyecto para un Museo Virtual. Muy intersante, por cierto. (Y no puedo decir más porque es confidencial). Pero lo demás, no fluye. Tengo la cabeza llena de interferencias. Ejercicios de poleas. Planos inclinados. La tabla de los verbos irregulares en inglés. El uso de subjuntivo en francés. El pago de la Visa. Esquemas para hacer análisis sintácticos. Los valores del seno, coseno y tangente de 30º, 45º, 60º y 90º. El partitivo. Óxidos y peróxidos. Manual del traductor. The golden notebook. Integrales y derivadas. La declaración de la renta. Las Memorias de Lorenzo da Ponte. Equilibrio de fuerzas. Los billetes del AVE. Un número de serie válido del Indesign. Der Zwerg de Zemlinsky. Una mala noticia. Esa mala noticia.
En este estado, poco se puede hacer. Aparte de respirar profundamente y escribir sobre la imposibilidad de escribir. Sí, ya sé que está muy visto. Incluso démodé. Wittgenstein está de capa caída. Pero es que tampoco yo estoy en uno de mis mejores momentos creativos. Quel dommage!

1 comment
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May 8, 2008 at 4:01 pm
Nelia
Puessss…me gustaría escribirte un comentario.
Y decirte alguna cosa. Llenar el vacío que genera el silencio. Para que podamos lanzar un suspiro de alivio y respirar.
Pero no sé qué podría decirte. …
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…